Avanzan negociaciones del T-MEC sobre acero, aluminio y sustitución de importaciones
La Secretaría de Economía reportó progresos significativos en las mesas de trabajo técnicas del T-MEC, enfocándose en la integración de cadenas productivas regionales y el control de origen en metales.

Representantes de la Secretaría de Economía informaron este viernes sobre avances sustanciales en las mesas de trabajo técnicas relacionadas con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Los diálogos, celebrados recientemente, permitieron establecer criterios más claros sobre las reglas de origen en los sectores de acero y aluminio, buscando fortalecer la integración industrial de Norteamérica.
El equipo técnico de la dependencia federal destacó que las conversaciones han permitido alinear posturas respecto a los derivados metálicos, un punto crítico para asegurar que los insumos cumplan con los estándares de valor de contenido regional. El objetivo central de estos acercamientos es evitar la triangulación de productos provenientes de mercados asiáticos que no cumplen con los acuerdos establecidos en el tratado comercial.
Como parte de la estrategia nacional, la Secretaría de Economía busca impulsar la sustitución de importaciones extrarregionales, fomentando que las empresas instaladas en México incrementen su proveeduría interna y regional. Esta medida responde a la necesidad de consolidar cadenas de suministro más resilientes frente a la volatilidad de los mercados globales y las tensiones comerciales en otras latitudes.
Aunque los avances son considerados positivos por las autoridades, el proceso de revisión continúa bajo protocolos de negociación estricta entre las tres naciones. La dependencia reiteró que cualquier ajuste definitivo a los textos del acuerdo será comunicado oportunamente a través de los canales oficiales, priorizando siempre la estabilidad de las exportaciones mexicanas y el cumplimiento de los compromisos adquiridos en el marco del T-MEC.
En las próximas semanas se mantendrán las sesiones de trabajo para definir los detalles técnicos de los acuerdos alcanzados. La Secretaría de Economía mantiene su postura de diálogo abierto con sus contrapartes para garantizar que el tratado siga siendo un motor de crecimiento para la industria manufacturera nacional y un pilar de la competitividad en la región norteamericana.


