Baja California avanza en el Índice de Competitividad Estatal 2026 del IMCO
La entidad fronteriza destaca en el reporte anual por sus indicadores en formalidad laboral, niveles educativos y mejores ingresos promedio.

Baja California se posicionó como uno de los estados con mayor competitividad laboral en México, según los resultados del Índice de Competitividad Estatal 2026 presentados este lunes por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). El análisis destaca que la entidad ha logrado fortalecer su entorno económico mediante una mayor formalidad en el empleo, un nivel educativo superior al promedio nacional y una mejora sostenida en los ingresos percibidos por los trabajadores de la región.
La ubicación geográfica estratégica de Baja California y su integración con los mercados internacionales han sido factores determinantes para este desempeño positivo. Los datos del IMCO subrayan que el estado ha consolidado un ecosistema donde la demanda de mano de obra calificada se alinea con una oferta educativa que responde a las necesidades actuales de la industria manufacturera y de servicios técnicos especializados.
En cuanto a la formalidad laboral, el informe puntualiza que las políticas de vinculación entre el sector privado y las instituciones educativas han permitido una transición más eficiente de los jóvenes al mercado laboral. Esta sinergia no solo ha facilitado la contratación de personal capacitado, sino que también ha impulsado una mayor estabilidad en las trayectorias profesionales dentro de las principales ciudades de la entidad, como Tijuana, Mexicali y Ensenada.
El reporte señala que, a pesar de los retos globales, el nivel de ingresos en Baja California ha mostrado una resiliencia notable, situando al estado por encima de otras entidades en términos de capacidad adquisitiva. Los analistas del IMCO advierten que para mantener esta tendencia, será necesario continuar invirtiendo en infraestructura básica y en la mejora de los servicios públicos, elementos que, según el estudio, son fundamentales para atraer nuevas inversiones de alto valor agregado.
Finalmente, el análisis sugiere que la competitividad futura de Baja California dependerá de la capacidad de las autoridades estatales para seguir fomentando la inversión en capital humano y la diversificación de su base industrial. La meta es consolidar un entorno que no solo sea atractivo por su cercanía con la frontera, sino por su calidad institucional y la solidez de su mercado interno ante las fluctuaciones del contexto económico nacional.


