Donald Trump critica la actuación de Bad Bunny en el Super Bowl
El presidente de Estados Unidos calificó el espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny como uno de los peores en la historia del evento.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su fuerte descontento tras la presentación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, celebrado el pasado 9 de febrero de 2026. A través de la red social Truth, el mandatario estadounidense calificó la intervención del artista puertorriqueño como un evento absolutamente terrible y uno de los peores en la historia de este evento deportivo.
La crítica del presidente se centró en el contenido del espectáculo, que tuvo una duración de 13 minutos y fue percibido por diversos sectores como una defensa abierta de la cultura latina. Según reportes de medios internacionales, la actuación generó reacciones encontradas, convirtiéndose en un tema de debate político en Estados Unidos y resonando en diversos ámbitos culturales de México y Latinoamérica.
El equipo de comunicación presidencial en Washington ha mantenido una postura firme respecto a los valores que, a su juicio, deben prevalecer en eventos de esta magnitud. En los días posteriores a la transmisión, voceros allegados a la administración estadounidense sugirieron que la presentación no cumplió con las expectativas de entretenimiento nacional y representó una ruptura con las tradiciones del evento.
Por su parte, los seguidores del artista han defendido el espectáculo, señalando que la puesta en escena logró consolidar un mensaje de identidad y orgullo cultural ante una audiencia global. Mientras la controversia continúa en los foros de opinión, el impacto del evento se mantiene como uno de los temas más comentados en las plataformas digitales, superando el ámbito puramente musical para entrar en la agenda mediática internacional.
Este incidente subraya la creciente tensión entre los discursos políticos actuales en Estados Unidos y las expresiones culturales masivas que buscan una mayor representación. La administración federal estadounidense no ha emitido comentarios adicionales, pero la postura del presidente Trump dejó clara su posición respecto a los contenidos que se presentan en espacios de gran alcance público.


