Especialistas urgen elevar inversión educativa al ocho por ciento del PIB
Ante los recientes resultados de la evaluación PISA 2025, analistas económicos y académicos señalan la necesidad de incrementar el presupuesto educativo en México para revertir el rezago escolar.

Especialistas y académicos en México han coincidido en la necesidad urgente de elevar el gasto público en educación hasta alcanzar al menos el ocho por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Este llamado surge tras la reciente publicación de los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) 2025, los cuales han evidenciado retos significativos en los niveles de competencia académica de los alumnos en diversas regiones del mundo, incluyendo a nuestro país.
El análisis de los datos presentados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sugiere que el sistema educativo requiere ajustes estructurales profundos. Según las estimaciones de diversos centros de investigación, la actual asignación presupuestaria gestionada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) resulta insuficiente para cubrir las necesidades de infraestructura, capacitación docente y actualización de planes de estudio exigidas por el entorno global actual.
La propuesta de incrementar el financiamiento busca fortalecer las capacidades de las instituciones públicas, desde el nivel básico hasta el superior. Los expertos argumentan que una inversión sostenida permitiría cerrar las brechas de desigualdad detectadas en las evaluaciones internacionales, enfocando los recursos en la modernización de los centros escolares y en programas de acompañamiento pedagógico para los sectores más vulnerables de la población.
Representantes del sector educativo han señalado que, aunque se han implementado diversos programas de bienestar, la calidad académica sigue siendo un desafío pendiente. La propuesta de elevar el presupuesto al ocho por ciento del PIB no solo se plantea como una meta financiera, sino como una estrategia integral para mejorar el desempeño de los estudiantes en áreas fundamentales como lectura, matemáticas y ciencias, alineándose con estándares internacionales de competitividad.
Finalmente, se espera que el Congreso de la Unión analice estas peticiones durante la discusión del próximo paquete presupuestal en coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). La discusión se centra en cómo la redistribución de recursos públicos puede impactar positivamente en el desarrollo integral de las nuevas generaciones, garantizando que el sistema educativo mexicano sea capaz de enfrentar los retos sociales y económicos de la presente década.


