FDA confirma que alerta por ciclosporiasis en lechuga mexicana fue error
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos rectificó su postura tras determinar que el brote sospechado resultó ser un falso positivo.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) confirmó este martes que la reciente alerta sanitaria vinculada a la presencia de ciclosporiasis en lechuga exportada desde México fue producto de un error técnico, tratándose en realidad de un falso positivo. La resolución llega tras un proceso de revisión exhaustiva de las muestras que inicialmente habían activado los protocolos de seguridad alimentaria en la frontera norte del país.
Tras el reporte preliminar, las autoridades sanitarias mexicanas, en coordinación con los productores locales, iniciaron un proceso de verificación para garantizar la inocuidad de los cultivos. La rectificación de la agencia estadounidense permite descartar cualquier riesgo epidemiológico asociado al consumo de este producto agrícola, el cual es uno de los principales motores de exportación para los productores mexicanos en diversas entidades federativas.
La Secretaría de Salud y las dependencias encargadas de la sanidad agroalimentaria en México mantuvieron comunicación constante con sus contrapartes estadounidenses durante el periodo de análisis. Este intercambio de información fue fundamental para corroborar que los estándares de higiene en los campos de cultivo cumplían con los protocolos establecidos, evitando así afectaciones comerciales prolongadas para el sector agrícola nacional.
Aunque la alerta ha sido levantada, los organismos reguladores nacionales han señalado que se continuará reforzando la vigilancia en las cadenas de suministro para mantener la confianza de los mercados internacionales. El sector productor ha reiterado su compromiso con las normas de seguridad alimentaria vigentes, asegurando que los procesos de inspección en los centros de empaque permanecen bajo estricta supervisión técnica.
Con esta aclaración oficial, la comercialización de la lechuga mexicana continúa su curso habitual hacia el mercado estadounidense sin restricciones adicionales. Las autoridades mexicanas han enfatizado que la transparencia en este proceso de verificación es clave para proteger tanto la salud de los consumidores como la estabilidad económica de miles de familias que dependen de la agricultura de exportación.


