Fenómeno de El Niño amenaza la seguridad alimentaria en 45 naciones
Expertos advierten que el fenómeno climático afectará gravemente la agricultura, la energía y la economía global, impactando a 45 países vulnerables.

El fenómeno climático conocido como El Niño se perfila como una amenaza crítica para la seguridad alimentaria mundial, con proyecciones que señalan un impacto severo en 45 países durante los próximos meses. Especialistas en meteorología y economía internacional advierten que este evento no se limitará a variaciones en las precipitaciones, sino que desencadenará efectos colaterales profundos en la producción agrícola, la estabilidad de los mercados energéticos y la salud pública global.
En el contexto de México, las autoridades de la SEMARNAT y la Secretaría de Agricultura han comenzado a monitorear las condiciones hídricas ante la posibilidad de sequías prolongadas o lluvias torrenciales que alteren el ciclo de cosecha. La preocupación se centra en cómo estas fluctuaciones climáticas podrían presionar los precios de los alimentos básicos y complicar la logística de distribución en las zonas rurales del país, donde la agricultura de temporal sigue siendo el sustento de millones de familias.
El impacto económico de este fenómeno es multifactorial, pues la alteración de los patrones de lluvia afecta directamente la generación de energía hidroeléctrica, lo que podría obligar a un mayor uso de combustibles fósiles bajo la supervisión de la SENER. Asimismo, la presión sobre los recursos hídricos representa un reto para la infraestructura gestionada por la Comisión Nacional del Agua, la cual busca mitigar los riesgos de escasez en las principales cuencas agrícolas del territorio nacional.
Expertos en la materia subrayan que la resiliencia ante este fenómeno requiere una coordinación estrecha entre diversas dependencias federales para prevenir crisis de abasto. La posibilidad de una disminución en la disponibilidad de insumos alimentarios ha llevado a los organismos internacionales a solicitar a los gobiernos nacionales que fortalezcan sus reservas estratégicas y diseñen planes de contingencia enfocados en proteger a las poblaciones más vulnerables ante la volatilidad de los precios en el mercado global.


