Rescatan a dos perros que vivieron años en azotea de Naucalpan
La organización Renacer Animal rescató a dos perros, llamados Timón y Pumba, tras años de abandono en una azotea en el Estado de México.

La organización civil Renacer Animal concretó este viernes el rescate de dos perros, conocidos como Timón y Pumba, quienes permanecieron durante años en la azotea de una vivienda ubicada en el municipio de Naucalpan, Estado de México. El operativo, realizado en coordinación con autoridades locales, permitió trasladar a los ejemplares a un refugio temporal donde reciben atención veterinaria especializada para tratar diversos padecimientos derivados de su prolongada exposición al sol, la falta de higiene y una nutrición deficiente.
Vecinos de la zona reportaron durante meses las condiciones precarias en las que vivían los animales, cuya movilidad estaba severamente limitada por el espacio reducido y la ausencia de un techo adecuado que los protegiera de las inclemencias del clima. La intervención de los rescatistas fue necesaria ante la falta de cuidados médicos básicos y la omisión de los responsables del inmueble, quienes mantenían a los perros en condiciones insalubres que ponían en riesgo su integridad física.
Tras el aseguramiento, los especialistas de Renacer Animal iniciaron un protocolo médico para estabilizar la salud de Timón y Pumba. Los primeros exámenes diagnósticos revelaron que ambos perros presentaban cuadros de deshidratación severa y signos de maltrato acumulado por la falta de socialización y ejercicio, situaciones que ahora serán atendidas mediante un tratamiento integral diseñado para mejorar su calidad de vida.
La organización hizo un llamado a la población para denunciar de manera formal cualquier caso de maltrato animal ante las instancias municipales correspondientes en Naucalpan. De acuerdo con el equipo de rescate, este caso subraya la necesidad de fortalecer la supervisión de las condiciones de bienestar animal en zonas urbanas densamente pobladas, donde la tenencia responsable sigue siendo un desafío pendiente para las autoridades y la sociedad civil.
Actualmente, los perros se encuentran bajo resguardo y no serán dados en adopción hasta que concluya su proceso de recuperación física y emocional. Los voluntarios de la asociación han reiterado que, una vez que los animales sean declarados saludables, buscarán familias comprometidas que brinden un entorno seguro y estable para su integración definitiva en un hogar.


