Energía fotovoltaica impulsa el crecimiento renovable en México
La capacidad instalada de energía solar en México alcanzó los 8,690 megawatts tras una década de expansión sostenida, consolidándose como un pilar en la transición energética nacional.

La capacidad instalada de energía fotovoltaica en México ha experimentado un crecimiento histórico en la última década, multiplicándose 66 veces hasta alcanzar los 8,690 megawatts actuales. De acuerdo con los registros del sector energético, esta infraestructura permite generar 22,561 gigawatts hora al año, cifra que representa ya el 3.8% de la generación eléctrica total del país. Este avance sitúa a la tecnología solar como el principal motor de la diversificación de la matriz energética nacional, superando en ritmo de adopción a otras fuentes renovables.
El auge de la energía solar en el territorio mexicano responde a la combinación de recursos naturales privilegiados y al despliegue de proyectos a gran escala en estados del norte y el Bajío. La Secretaría de Energía (SENER) ha señalado que este incremento es fundamental para cumplir con los compromisos climáticos asumidos por México a nivel internacional. Las inversiones en parques solares han permitido que regiones anteriormente dependientes de fuentes convencionales integren tecnología de bajas emisiones a la red eléctrica nacional.
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) mantiene el control operativo de la red, integrando la intermitencia de la energía solar mediante la gestión de sus activos de respaldo. El objetivo de las autoridades federales es continuar fortaleciendo la infraestructura de transmisión para aprovechar el potencial fotovoltaico en zonas con alta radiación. Con esta estrategia, se busca estabilizar el suministro eléctrico y reducir la dependencia de combustibles fósiles importados, alineándose con las metas de soberanía energética planteadas por el Ejecutivo federal.
Expertos del sector privado han destacado que, si bien el crecimiento ha sido significativo, el reto actual reside en la modernización de la infraestructura eléctrica nacional. La posibilidad de aumentar la capacidad de almacenamiento mediante baterías es una propuesta que el sector analiza para mejorar la eficiencia del sistema. En los próximos años, se prevé que la integración de nuevas plantas solares continúe siendo un factor determinante para la estabilidad del mercado eléctrico en México.


